domingo, 13 de septiembre de 2009

Procesión Virgen del Rosario de 1903

Como estamos en Fiestas y hoy precisamente es la Procesión de la Virgen del Rosario vamos a colgar una imagen encontrada en la Hemeroteca del diario ABC en la que aparece la procesión de la Virgen por delante de la Casa de Oficios.

Para poder verla hay que pinchar en el siguiente enlace:

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1903/10/09/005.html

domingo, 23 de agosto de 2009

Los coches de la Guardia Real

Se acaba de publicar un artículo en el periódico "Las Provincias" sobre los coches que conservan la Guardia Real y Patrimonio Nacional en los cuarteles de El Pardo.
No tiene desperdicio para conocer la historia de la colección del futuro Museo de la Guardia Real.

"El poder de las ruedas" de Iñaki Esteban


Sarkozy, Carla Bruniy los Príncipes de Asturias viajaron en estos potentes coches


La docena de coches expuestos en un pabellón de la Guardia Real, en El Pardo (Madrid), guardan secretos de Estado, conversaciones de altos vuelos, confidencias de numerosos presidentes de gobierno que de haber transcendido quizá habrían cambiado la historia. Son los automóviles para los más altos representantes de las distintas naciones, vehículos blindados que llevan en la punta del capó la marca Mercedes, Rolls- Royce y Cadillac.

Todos arrancan si se gira la llave de contacto, también el más viejo, el que salió de fábrica hace setenta años, aunque algunos ya no se utilizan y otros sólo salen del pabellón en contadas ocasiones, cuando vienen los jefes de Estado en su primera visita a España.

Nicolas Sarkozy y Carla Bruni se pasearon en un Rolls Phantom IV en su reciente viaje, el mismo coche con el que los príncipes Felipe y Letizia recorrieron Madrid el día de su boda, siempre conducidos por chóferes adiestrados para virar con precisión y seguridad el volante de estos coches pesados y poco dóciles.
El pabellón que guarda los automóviles está situado en el cuartel El Rey, detrás del Palacio de El Pardo, el que amplió y decoró el monarca ilustrado Carlos III y en el que tres siglos más tarde estableció la residencia oficial el dictador Francisco Franco. Dos vehículos pertenecen a Patrimonio Nacional, el organismo que se dedica a conservar los bienes de titularidad del Estado, y ambos son de la casa Mercedes, un potente todorreno y otro automóvil con los grandes lujos de los poderosos en aquellos tiempos de penuria, principios de los años cuarenta. Los demás están adscritos a la Guardia Real, la unidad militar al servicio del Rey Juan Carlos, cuya sección de mantenimiento es la que cuida de que todos estén a punto.
El centro del pabellón lo ocupa el Mercedes W 31 G4, una especie de jeep de seis ruedas con tracción en los dos ejes traseros que el embajador del alemán en España, el barón Von Stohrer, entregó en 1941 a Franco como regalo de Hitler. Sólo se fabricaron cuatro vehículos de este modelo. Uno de ellos desapareció en la Segunda Guerra Mundial, otro lo compró una empresa estadounidense de atrezzo para el cine y el último lo recibió Mussolini también como obsequio del Führer.

El Mercedes de Franco llevó al presidente estadounidense Dwight Eisenhower, gran aficionado a los automóviles, desde El Pardo hasta el lugar en que se alojaba durante la visita de 1959 que selló el restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y España. La actual duquesa de Franco, María del Carmen Martínez-Bordiú, reclamó este Mercedes por considerarlo un regalo personal a su padre, y a finales de 1989 emprendió acciones legales contra el Estado para recuperarlo y llevárselo al Pazo de Meirás, cosa que no logró.

Regalo a Isabel II
El automóvil venía de fábrica con seis valijas en el maletero, de unas dimensiones estudiadas para que no quedara inutilizado ni un centímetro de espacio. De 5.400 cc. y 4.400 kilos de peso, alcanza los 67 km/h y consume 38 litros a los cien kilómetros. Por sus hechuras y características mecánicas de todoterreno, los expertos de la Guardia Real creen que fue diseñado para que las altas jerarquías de los distintos Estados se acercaran a los campos de batalla. Paradójicamente, la Segunda Guerra Mundial impidió el desarrollo de un modelo muy complejo para su época: no había ni tiempo ni recursos para fabricarlo.
Los especialistas de la unidad militar consideran que, en el aspecto tecnológico, es el otro Mercedes, un Pullman Limousine, el más evolucionado: por su motor de aleación ligera, por sus cinco marchas, incluso por sus retrovisores exteriores móviles. Se fabricó entre 1938 y 1943 y podía alcanzar los 170 km/h gracias a su cilindrada de 7.665 cc y a su potencia de 230 caballos. Esto, sobre el papel, porque debido al peso del blindaje no se aconsejaba pasar de los 80 km/h.

Fue uno de los primeros coches concebidos para la 'alta representación', es decir, para el uso de los jefes de Estado, lo mismo que el que está enfrente a la izquierda, un Rolls Royce Phanton IV creado en 1950 por la marca británica como regalo a la entonces princesa Isabel II de Inglaterra para su 25 cumpleaños. De ese modelo -color negro, líneas curvas y señoriales- sólo se hicieron 18 coches. La casa real británica se quedó con cuatro, y también lo compraron el Aga Khan III, el sha de Persia Reza Palevi y Franco, que adquirió tres en 1952. El precio de este modelo subía a 8.580 libras.

Que estaba concebido para llevar a los poderosos se muestra en el mismo símbolo a la marca, la figura con alas denominada Espíritu del Éxtasis, que en vez de estar de pie como en el resto de los modelos se arrodilla para significar su reverencia. El día de su boda, 22 mayo de 2005, los Príncipes de Asturias utilizaron el Phantom IV, lo mismo que la infanta Elena y Jaime de Marichalar para casarse en Sevilla en 1995.
Este automóvil también da servicio a los presidentes y primeros ministros mundiales que vienen a España de visita de Estado, algo que sólo pueden hacer una vez aunque repitan mandato. Si se acercan en más ocasiones, se consideran visitas oficiales, que tienen un protocolo distinto, menos solemne.

El Phantom IV suele encabezar la caravana oficial, flanqueado por las motos Harley-Davidson de la Guardia Real, por otros coches y monovolúmenes de seguridad, y también por otro Rolls-Royce que se denomina de 'respeto', y que llevaría al invitado en caso de que el primero se averiase.

35 litros a los cien
Según los países, el séquito suele mayor o menor, explica un miembro de esta unidad del Ejército. Las comitivas india, rusa y de Filipinas fueron muy numerosas en sus últimos viajes, al contrario que la francesa. En visita de Estado, el mandatario y el personal que le acompaña se alojan en el Palacio del Pardo, construido en el siglo XVI y que, gestionado por Patrimonio Nacional, se utiliza desde 1982 para este fin.

En el pabellón de la Guardia Real se encuentra asimismo un Mercedes 500 SEL que entró en servicio en 1971 para el embajador de España en Londres, José Fernández-Villaverde, y que solía utilizar la Reina Sofía cuando iba a Reino Unido a visitar a su familia. En 1984 pasó a formar parte los vehículos VIP para los jefes de Estado y dos años más tarde se destinó al uso del padre del Rey Juan Carlos, Juan de Borbón.
El Cadillac Eldorado de 1973 es también un fijo de las caravanas oficiales, un coche de enormes dimensiones, 8.200 cc y 35 litros de consumo a los cien kilómetros, muy amplio por dentro y difícil de conducir ya que el asiento corrido de la parte delantera no se puede ajustar, y el conductor debe medir alrededor de 1,70 metros para llegar con soltura a los pedales. Otros Cadillac y Mercedes, además de las diferentes motos Harley y BMW usadas por los escoltas, ocupan el pabellón.





domingo, 21 de junio de 2009

La Casa de Infantes, por Emilio Galindo

Hace un tiempo Emilio Galindo me envió un texto que escribió sobre los orígenes de la Casa de Infantes. Quiero pedir disculpas a Emilio y a los lectores por no haberlo colgado antes.


Ahí va.



CASA DE INFANTES, por Emilio Galindo

Dentro del planeamiento urbano y de composición definido para el Real Sitio de El Pardo por Francisco Sabatini, Carlos III (1759-1788) decide construir en 1769 para que las familias de los Señores Infantes se alojaran de cuenta de SS.AA en los Reales Sitios, bien de alquiler, comprando casas o construyendo ...”se torno de pronto el medio de alquilarlas .... aunque a costa de bastante gasto y para evitarlo se principaron a edificar al mismo tiempo en todos los Sitios Reales, la del Pardo ya esta construida”. Es necesario comprar un terreno en las inmediaciones del palacio y se decide que la Casa de Infantes se ha de situar “en la calle del puente” en referencia clara al puente de capuchinos, la zona contenía 19 pequeñas casas en su mayoría barracas de adobe y tierra, ocupadas por particulares de condición modesta.


El nuevo edificio se inserta entre la fachada de poniente de la Casa de los Oficios (actual iglesia de la Virgen del Carmen), Caballerizas Reales (actual patio de las batallas de la Guardia Real) y Cocheras de El Rey y de La Reina (en la antigua calle de colmenar), su larga fachada se alinea con la Calle Nueva que desembocaba en el Puente de Capuchinos.


El proyecto de Sabatini incluye, además de la propia Casa Infantes, todo el espacio periférico llegando hasta la configuración del nuevo puente de capuchinos con sus calzadas en descenso hasta el río así como un muro de contención de riadas que protegería a todo el pueblo.
“El alojamiento para las Reales familias de los Sres. Infantes D. Gabriel, D. Antonio Pascual y D. Francisco Javier”, compuesto por sótano, entresuelo, buhardillas y cocheras constará de dos patios porticados principales, uno de mayor tamaño para zona de viviendas y otro menor para aposentos de su entorno con galería adintelada que alcanza a los tres pisos porticados. No se propone un diseño con individualidad diferente al entorno, se repiten en la Casa de los Infantes, elementos que tienen su secuencia en los restantes edificios de la ciudad.


El día 21 de octubre de 1769 el arquitecto encargado de la traza del edificio y dirección de la obra D. Manuel López Corona redacta el Pliego de Condiciones de la obra, “ Su Majestad no ha tenido reparos en los planos ni con el maestro Corona para la Casa de Infantes”. Los maestros seleccionados lo fueron después de bajar un 37 % el precio de la obra y firmaron escrituras el día 25 de febrero de 1770.



PRIMERA FASE (1771):




























































ProfesorReales de vellón y Maravedís

Observaciones
ArquitectoManuel López Corona Juan Prieto
Aparejador Juan Antonio Mosquete Juan Prieto
SobrestanteLucas Otero
Medidas y tasaciónDiego de VIllanueva
Albañilería y mamposteríaRaymundo Janeli Bernardo Sierra Juan Peloni
Cantería Isidro Villa Feliciano Zorrilla

Piedra del Guijo, Hoyo o Cercedilla
Fábrica de ladrilloJuan Carvajal Felipe y Francisco Bermejo20.233 RV y 28m 3 hornos junto al convento capuchino


El primero de diciembre de 1772, Carlos III nombra a Juan de Villanueva como arquitecto de los Reales Sitios y se hace cargo de la dirección de las obras que se estaban realizando en El Pardo.

SEGUNDA FASE (1772) se decide agregar una nueva planta:

































































































ProfesorReales de vellón y Maravedís

Observaciones
ArquitectoDiego Villanueva Antonio José Losada
Albañilería Francisco Velasustegui Gregorio Ortiz Juan Ubad Blas Campañy y Cía
CanteríaPedro García Manuel Saez Pedro Moreno Bernardo GarcedoPiedra de Collado Villalba
Vidrios y plomosSebastian Cerrado Miguel García54.251 RV
FontaneríaValeón José Miranda
CerrajeríaSimón López y Cía
PintorJosé Alarcón
EmpedradorManuel Alonso Francisco Díaz Bruno del Rosario Antonio Paz Juan Carnicero
SoladorJuan VegaBaldosas de los tejares Rivera del Jarama y Valdezuela, 25 maravedís pieza
Carpintería “de afuera” 105.147 RV y 2 m
Obras de remateJosé ChurrigueraJuan y José García Carlos Martines José Barrera90.012 RV

Después de solucionados algunos asuntos de testamentaría, en 1826 se firmó la cesión hecha por el Rey “del edificio arruinado titulado de Infantes en el Real Sitio de El Pardo” siendo reedificado por el arquitecto Sebastian de Arzuaga por un importe de 585.088 reales de vellón.


En 1856 la Casa Infantes es destinada a Comandancia de Madrid y redistribuida por el capitán D. León de Gamiz para adaptarse a sus nuevas funciones, pero la ocupación posterior por un Regimiento cambió sustancialmente la dinámica tradicional del edificio. Su patio grande y caballerizas fueron rehabilitados para gimnasios, las habitaciones más representativas se convirtieron en el alojamiento del Ministro o los Generales y las de uso común se fueron adaptando a las necesidades del Regimiento.











Más del Tranvía

María Teresa Asenjo hace un tiempo me envió estas dos imágenes interesantes sobre el tranvía.



También referente al tranvía se ha publicado una noticia en las últimas semanas por la inauguración del camino de la Senda Real, que sigue por las cercanías del camino que unía los palacios reales de Madrid y El Pardo. Al hacer las obras se han encontrado raíles del tranvía.

sábado, 30 de mayo de 2009

El barrio que dejó Franco

El pasado 18 de marzo El País publicó el reportaje de Cristóbal Ramírez titulado "El barrio que dejó Franco : La vida pasa lentamente en El Pardo, una zona ajena a la fiebre constructora".

Aparecen personas reconocibles que cuentan su vida aquí.

El barrio que dejó Franco

La vida pasa lentamente en El Pardo, una zona ajena a la fiebre constructora



En El Pardo, más verde que otra cosa, la soledad atrapa cuando le da la gana. Ahora no es el momento. Rosario, de 71 años y una energía descorchada, vende dulces en La Marquesita. Sabe que se enreda, pero no puede parar:

-Fíjate, esto es lo más bonito que hay. Soy de aquí de toda la vida. Viví una niñez muy feliz. No ahora, con todos esos secuestros que hay... Bueno, que tenemos el río, de donde antes bebíamos y teníamos una cara más saludable que todas las cosas.

En El Pardo existe otra lógica del tiempo y el espacio. Uno sale de la pastelería y de repente hay gente. Se va a los jardines del palacio, que fue hogar de Francisco Franco desde 1939 a 1975, y están vacíos. Nadie. A pesar de que en estas calles vivan 3.657 personas que, cuando aparecen, se mezclan con turistas. Algún querubín de piedra y 32 buhardillas que levantan el cuello. El palacio se construyó en el siglo XVI, aunque su aspecto actual se debe a las reformas emprendidas en el XVIII por Carlos III. Cierra de vez en cuando porque es la residencia oficial de jefes de Estado extranjeros cuando vienen a España. También se utiliza para actos a petición del Gobierno y la Casa del Rey. Por eso, apuntan desde Patrimonio Nacional, del que depende, sólo recibió el año pasado 41.229 visitas. Poco, si se compara con el palacio de La Granja (Segovia) y sus más de 240.000 turistas. Esto es el arte.

El resto tiene pinta de pueblo. Aunque hace 59 años que Madrid, el monstruo de asfalto y ladrillo, se lo merendó y pasó a formar parte del distrito de Fuencarral-El Pardo. Miren: la soledad. La bandera de España y el guarda de la garita ("no te digo el nombre, que me meten en la cárcel"), que explica que hay siempre mucha seguridad. Eso se ve. En un banco está Rosa, de 40 años, y su hijo:

-Oye, que no te subas ahí.

Ahí es un montículo. "Siempre hay que tener cuidado, pero aquí los críos están más tranquilos. Tienen más libertad que en Madrid". El espíritu de pueblo, lo que hace que uno se tope una y otra vez con las mismas caras: el señor de Madrid que viene a pasear por el río Manzanares; Rosario la de la confitería y su trajín; el señor de 81 años que lleva aquí desde 1947 porque aprobó unas oposiciones... Hay muchos ancianos. De cero a 14 años sólo hay 312 niños y el 47,7% de la población tiene más de 50 años, según las cifras municipales. Y baja en picado: en 2004 había 4.030 habitantes.

Paradójico lo pequeño que es El Pardo y la importancia que ha tenido en la historia de España. Franco fue el vecino más ilustre. "No se dejaba ver; había mucha austeridad", replica Rosario. Aún le recuerda la plaza del Caudillo. La mayoría de las casas (algunas forman parte de Patrimonio Nacional) fueron ocupadas a partir de los años cuarenta por funcionarios del régimen y militares. Donde antes mandaba Franco, ahora pisa el Rey, que aparece a través de cristales tintados. Aún está el cuartel de la Guardia Civil, hoy más solitario.

Uno de sus miembros de uniforme pasa por delante de Patricia, treintañera que vive de alquiler con su marido y su hijo, Daniel, que no para de trastear. "Hacemos vida en el pueblo, pero compramos en el Mercadona del barrio del Pilar. Más barato que lo de aquí... ¡Dani, hijo, que te vas a hacer daño! Eso. Si no tienes a nadie que cuide a tus hijos, se los llevas a las monjas".

Colegio sí hay. No hay más que escuchar los balonazos en el patio, repleto de niños que huelen el fin de semana. Colegio y poco más. El monte de El Pardo, en torno al barrio, pertenece a Patrimonio Nacional y tiene la máxima protección medioambiental. De ahí que no se pueda construir. "Menos mal, porque si no, esto sería un Móstoles", celebra Rosario, con una puntilla para todo. Nada de franquicias, sino la vecina de siempre que se sabe quién es quién. El BBVA, la farmacia, Caja Madrid, el bar Adrián, la pescadería Los Kikes, la peluquería Boni, el estanco, la ferretería sin nombre... Lo básico para sobrevivir.

La salvación está en el parque de la Mar Océana y en la carne de caza (la tradición del monte tira). Hay tanto trabajo que las preguntas estorban el paso de los camareros. Responden los comensales: "Esto está de vicio. La especialidad, el gamo. ¡Qué carne, Dios mío!". A Rafael y su familia les falta chupar el plato. Son de Fuencarral. Entre los de fuera y los de aquí llenan los restaurantes El Gamo y Menéndez, el mesón Charro, el asador La Montaña, la taberna y sidrería La Plaza... Y luego vuelta, sol y café. Asoma la primavera.

El calor es menos en la iglesia de la Inmaculada Concepción. La pila tiene agua y una pelusa. Hace un fresco que da gloria. Soledad. El nuevo sacerdote lleva cuatro meses y ya se conoce a los fieles. En la calle se hace referencia a la religión:

-Quítate esas gafas, que pareces una monja.

-¿Y tu hermana qué parece?

-Cállate.

La acera, donde el sol, es otro mundo. El grupo de chavales se sube al autobús a las siete de la tarde. Dispuestos a quemar la noche. Sólo habla Arantxa, de 17 años: "Esto es superaburrido. No hay pubs, así que vamos de juerga a Madrid". El 601 arranca, hasta arriba, y El Pardo se queda un poco más desolado.

Reapertura de la Casita del Príncipe

El pasado mes de abril se volvió a abrir al público la Casita del Príncipe después de varios años cerrada y de una restauración.
Las pinturas y las sedas han recuperado su esplendor después de los problemas de humedades que padecía el edificio. En este enlace del blog de

Los distintos medios de comunicación se hicieron eco de su apertura. El ABC publicó un extenso artículo de Virginia Ródenas que incluye 5 fotografías sobre el acondicionamiento de la Casita. Este mismo artículo fue recogido por el blog CarbulArte, pero acompañado de fotografías del exterior de la Casita durante su restauración.

El País publicó otro artículo de Rafael Fraguas dedicado a la Casita.

Además, Telemadrid también hizo un reportaje.